¿De verdad se protegen tus datos personales en México?

Con información de Dinero en Imagen

Después de que a principios de abril se publicara la noticia de que una empresa subió al servicio de almacenamiento de datos de Amazon Web Services 146 gigabytes de datos personales, conformados por 540 millones de registros con comentarios, gustos, reacciones, nombres de cuentas e identificaciones sacados de las plataformas cibernéticas de redes sociales para crear un algoritmo generador de contenido y aumentar la cantidad de lectores, surge la pregunta: ¿qué tan preparada está la legislación mexicana para proteger nuestros datos personales?

La Ley Federal de Protección de Datos Personales define a estos como cualquier información concerniente a una persona física identificada o identificable, que puede contener: nombre, teléfono, correo electrónico, RFC, datos académicos, datos patrimoniales, financieros, etcétera.

Si bien esta ley es una de las más completas a nivel internacional, de acuerdo con el doctor Joel Gómez Treviño, presidente de la Academia Mexicana de Derecho Informático (AMDI), y el nivel de protección a los datos personales es muy alto cuando son empresas mexicanas las que los manejan, los problemas comienzan cuando las empresas extranjeras denominadas Big Tech como Google y Facebook empiezan a operar en el país puesto que las reglas no son parejas y se escudan en su velo corporativo para incumplir la ley.

Las compañías extranjeras llegan a México a facturar miles de millones de pesos al año en publicidad, pero solamente vienen a hacer dinero y no vienen a cumplir con la ley”, dijo el doctor Gómez Treviño, en entrevista para el Foro Consultivo Científico y Tecnológico.

Treviño explicó que cuando una persona o institución exige el cumplimiento de sus derechos arco (aquellos a través de las cuales una persona física puede ejercer el control sobre sus datos personales), las Big Tech comienzan a poner pretextos e historias como que “ellos son solo una oficina de marketing y que la oficina central se encuentra en otro país”, y por lo tanto no pueden atender la solicitud; lo mismo sucede si es el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI) quien hace la petición.

Sin embargo, esto no sucede en regiones como la Unión Europea (UE). “En la UE las autoridades sí se ‘ponen las pilas’ y cuando empiezan a sacar esos pretextos, les cierran el acceso a internet para que ningún usuario pueda ver sus contenidos”.

Las autoridades mexicanas tienen que ponerse muy firmes para exigir a las empresas el cumplimiento de la ley”; mientras eso no suceda en México, los datos personales seguirán siendo susceptibles ante las empresas extranjeras y serán las empresas mexicanas las únicas que terminan asumiendo la responsabilidad de un uso incorrecto.

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La importancia de leer los avisos de privacidad

El 27 de Abril de 2010, el Congreso de la Unión aprobó la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares, misma que fue publicada el 05 de julio de ese mismo año, teniendo como justificación y emblema que “el derecho a la privacidad es uno de los derechos humanos esenciales que dan contenido y substancia a la dignidad humana.”

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿Qué tanto nos preocupa y defendemos ese derecho? En la actualidad existen adelantos tecnológicos que permiten acumular, recibir, recabar, almacenar y distribuir un sinfín de información que contiene datos sensibles y que podrían poner en riesgo la vida, la dignidad, la imagen, la reputación y la seguridad, entre otros, de cualquier persona, pues esta información puede ser almacenada en espacios muy reducidos y romper las fronteras del tiempo para darse a conocer en segundos a todo el mundo –literalmente-. Antes, este derecho humano a la privacidad se encontraba defendido, de alguna manera, por el tiempo y el espacio, pero las épocas avanzan y con ellas las tecnologías de la información.

Por tal motivo resulta relevante, tomar conciencia de ello y leer cada uno de los avisos de privacidad que tanto particulares, como entidades gubernamentales están obligadas por Ley a dar conocer y a publicar, para ejercer, en lo individual, esa defensa a nuestra privacidad y al uso de nuestros datos personales.

Los avisos de privacidad no son otra cosa, sino instrumentos con que deben contar quienes prestan servicios, comercializan productos, buscan fines publicitarios o relaciones de trabajo, entre otros supuestos, y que deben dar a conocer a los particulares, con la finalidad de dar certeza de que no se trata de medios engañosos o fraudulentos. Estos avisos de privacidad deben especificar:  quiénes y en qué condiciones tratarán los datos personales que entreguen y qué pueden o no hacer con ellos, debiendo apegarse a utilizarlos como ahí lo establezcan y en estricto respeto a los derechos del interesado, siendo indispensable contar con la manifestación de la voluntad de los particulares hacia el uso posterior que se haga de su información, por parte de terceros.

Todos los Avisos de Privacidad, en México, deben indicar al menos, la siguiente información:

  1. La identidad y domicilio del responsable que los recaba;
  2. Las finalidades del tratamiento de datos;
  3. Las opciones y medios que el responsable ofrezca a los titulares para limitar el uso o divulgación de los datos;
  4. Los medios para ejercer los derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación u oposición).
  5. En su caso, las transferencias de datos que se efectúen, y
  6. El procedimiento y medio por el cual el responsable comunicará a los titulares de cambios al aviso de privacidad, de conformidad con lo previsto en esta Ley.

El aviso de privacidad debe ponerse a disposición de los titulares a través de formatos impresos, digitales, visuales, sonoros o cualquier otra tecnología.

Ahora ya lo sabes, la próxima vez que uses algún medio de comunicación y te indiquen si quieres conocer el Aviso de Privacidad, recuerda, tomar nota para qué usan tus datos y que sean acorde con el servicio que te brindan; las opciones para limitar el uso o divulgación de los mismos y, no olvides anotar el correo donde puedas ejecutar tus derechos ARCO. Ejerzamos el derecho de defensa y protección a la privacidad, ¡Hagamos conciencia!.

Hasta la próxima.

Por Viridiana Aguijosa