Comunicación y actitud: perspectiva para comprender el comportamiento ante las redes sociales

Parte 1

Elementos que favorecen la comunicación.
Seguramente en algún momento te has llegado a cuestionar las razones por las cuales las chicas y los chicos buscan aprobación en las redes sociales; sobre las causas por las que algunos niños caen en el Bullying cibernético o presencial; sobre la manera en que los chicos quedan absortos en los juegos electrónicos, entre otras situaciones, y si bien las explicaciones pueden ser muy variadas, a través de éste y los siguientes tres artículos, trataremos de abordar algunas de las causas, desde el punto de vista de la calidad en la comunicación, y la actitud que hemos experimentado a lo largo de nuestra vida.

El ser humano es un ser social por naturaleza, tiene la gran oportunidad de comunicarse y, a través de la comunicación y la interacción, poder conocerse, ampliar sus perspectivas, disfrutar de la vida y desarrollar la empatía, la amistad, la colaboración, entre muchos otros valores que nos hacen más humanos.

El ser humano no puede no comunicarse, aún en silencio, comunicamos más de lo que creemos.

La era virtual nos abre nuevas opciones para interactuar con otras personas, y si bien nos acerca a quienes tenemos lejos, nos ayuda también a reencontrarnos con amistades y conocidos; nos permite disponibilidad las 24 horas del día y representa una manera de ampliar el núcleo social; también nos invita a reflexionar sobre los aspectos que tienden a favorecer la calidad de la comunicación y de las relaciones interpersonales.

En el presente artículo te invitamos a que cuestiones la importancia que tienen para ti los siguientes cuatro elementos en la comunicación. Ya sea que la comunicación se establezca a nivel virtual o presencial, cada persona asume su responsabilidad en relación a la manera en que dichos elementos se hacen presentes, o no, en la comunicación que sostiene con sus semejantes.

a) Para entablar cualquier tipo de comunicación, es recomendable tener y mantener de manera constante una comunicación intrapersonal, es decir, con uno mismo. Con frecuencia estamos más al pendiente de lo que hace y expresa el otro, que de lo que sentimos, pensamos y hacemos. Es más fácil estar a la escucha de lo que dicen los demás, de las novedades del momento y dejar pasar de largo lo que dice mi interior y mi cuerpo. Los psicoterapeutas concuerdan en que en la medida en que las personas están más involucradas en situaciones, personas y problemas ajenos, están más alejadas de sí mismas. Mantener una comunicación con tu propia persona te ayuda a reconocer tus emociones, a identificar las causas que influyen en tu comportamiento, a comprender mejor tu historia de vida y a ubicarte, en este mundo, como un ser valioso, independientemente de las experiencias agradables y desagradables que has experimentado. De ti depende el significado que le das a cada vivencia, el aprendizaje que esta te haya dejado y la manera en cómo te manifiestas a través de tu comunicación.

b) El contacto físico es otro aspecto que influye en las relaciones interpersonales. No hay nada más agradable que un abrazo fuerte y sincero de la persona que nos escucha y que nos manifiesta su empatía, presencia y solidaridad. Conforme la era digital ha tenido más auge, el contacto físico ha sido reemplazado por las manifestaciones de cariño a través de fotos y frases, pero que en ninguna medida sustituirán el abrazo y la palmadita en la espalda. Piensa qué tanto frecuentas a tus amistades o si solo las mantienes a través de las redes sociales.

c) El contacto visual, aunque muchos no lo crean, es un elemento fundamental al interactuar. La mirada confirma el valor de la persona con la que te relacionas, validas su presencia de la misma manera en que la otra persona, al mirarte, reafirma tu existencia y la importancia que se tienen mutuamente. Si bien puede hacerse uso del “face time o del skype”, aún en estos casos, el contacto visual queda muy escaso.

d) La comunicación no verbal es otro elemento fundamental que existe en la interacción presencial, pero difícilmente forma parte en las interacciones virtuales, ya que no contamos con todo el panorama que expresa nuestro ser más allá de las palabras. En una relación presencial, podemos apreciar de cerca los gestos, la postura, los ademanes y todo esto es relevante debido a que aporta elementos que complementan la adecuada interpretación del mensaje. En psicoterapia es frecuente encontrar casos en los que el mensaje cobra un significado más preciso y una interpretación más clara cuando existe congruencia con la comunicación no verbal en el emisor. Las malas interpretaciones se reducen notablemente cuando analizamos y unimos tanto el contenido del mensaje (lo verbalizado), como la forma en que se emite ese mensaje (lo no verbalizado).

Esperamos que de ahora en adelante todos seamos más conscientes del gran valor que cobren la comunicación intrapersonal, el contacto físico, el contacto visual y la comunicación no verbal en nuestras relaciones, con el fin de propiciar relaciones más sanas y una comunicación más clara.

Aprovechemos este gran don que tenemos como seres humanos y si lo deseas, acércate a nosotros para desarrollarlos.

Por Gabriela Oseguera

Comunicación: factor elemental en la familia cibersegura

La comunicación está presente en nuestras interacciones, ya sea que éstas sean presenciales o virtuales. 

En uno de nuestros artículos se señalan los extremos que pueden existir alrededor de la comunicación. Hay personas que puedan dar poca o nula importancia a la interacción y, en consecuencia, evitar la  comunicación,  y otras que procuran la cercanía física y emocional y que llegan a sobre involucrarse a través de la comunicación. Sin embargo ante estas dos polaridades, cabe cuestionar los aspectos que facilitan una comunicación adecuada y la manera en que ésta cobra importancia al hablar de “familias ciberseguras”.

Una comunicación adecuada y que favorece la confianza y la supervisión entre padres e hij@s está caracterizada por los siguientes elementos:

  • Promover la escucha ,
  • mantener interés por vano o simple que parezca lo que te comunique, 
  • reconocer la confianza que te tiene tu hij@ por haberte comunicado algo por malo o inadecuado que sea,
  • empatía y respeto, 
  • mantener contacto visual para que tu hij@ capte que es visto y que realmente existe para ti,
  • respetar sus sentimientos y pensamientos,
  • evitar criticas a pesar de que hubiera motivo, recuerda que si lo criticas es muy probable que después, ya no quiera platicar contigo, 
  • no interrumpir.

Conforme desarrolles estas habilidades, te darás cuenta que  podrás mantener un contacto respetuoso con tu hij@ y podrás estar más enterado de las actividades que elige y, en consecuencia, podrás contar con más elementos para intervenir cuando sea necesario.

Esperamos que estos elementos faciliten la comunicación madre-hij@/ padre -hij@ y también los puedas aplicar en el ámbito cibernético, en donde los chicos y chicas cada día están más expuestos, pero que cuenten con la seguridad de que serán escuchados, comprendidos y apoyados por sus madres y/o padres.

Por Gabriela Oseguera

La curiosidad ante la tecnología digital

La curiosidad es una necesidad emocional y una fortaleza del ser humano que va surgiendo conforme está en contacto con estímulos externos.La curiosidad está caracterizada por un interés por las experiencias y las cosas, la capacidad de encontrar, explorar y descubrir. Dicha fortaleza nos desarrolla como personas, ya que construye nuestro conocimiento, habilidades, relaciones y experiencias. Entre los 3 y 7 años se hace manifiesta la curiosidad cuando escuchamos los constantes “porqués” que demuestran el interés de los niños por comprender y aprender, por dar respuestas a sus interrogantes. Conforme crecen y su capacidad reflexiva es mayor, es esperado que los chicos y las chicas sean atraídos por estímulos nuevos, por situaciones que comparten con sus pares y por cuestionamientos que forman parte de su edad.

Las redes sociales representan hoy en día, una de las tantas alternativas que atraen la curiosidad porque ofrece información sobre la vida de los demás, facilita la búsqueda de información de una manera rápida y ofrece todo tipo de sorpresas, conocimientos, imágenes, ¡muchas veces inimaginables! 

Si bien la curiosidad nos invita a mantener una actitud de descubrimiento y admiración ante la vida, también nos puede exponer a información que, según la edad y los conocimientos, pueda convertirse en inadecuada, es decir, en textos e imágenes poco digeribles e inadecuados para la persona.

Recuerdo el caso de una chica que llegó al consultorio debido a que a sus 10 años fue inducida por sus amigas para ver una serie cuyo tema central era la prostitución, y a pesar de que esta chica contaba con las advertencias y valores bien infundados de parte de su familia, la curiosidad le ganó y acabó viendo la serie durante 6 meses aproximadamente. 

Cuando su tía se dio cuenta y le comentó a su mamá, su primera reacción fue de enojo y frustración al darse cuenta de que su hija no había seguido sus indicaciones y había perdido su confianza. Por su parte, el padre de la chica mostró decepción y enojo al no poder comprender las razones que llevaron a su hija a ver dicha serie durante tanto tiempo. De entrada, les reconocí su disposición para que, a pesar del enojo y la decepción, ambos estuvieran buscando ayuda psicológica para hacer de dicho evento, una posibilidad de aprendizaje y crecimiento tanto a nivel individual como familiar. También se llevó a cabo un trabajo psicoeducativo para abordar el tema de la sexualidad con el fin de, comprender la curiosidad que surgió alrededor de dicho tema, aclarar dudas y diferenciar los elementos que forman parte de la prostitución, diferentes a los que conforman una educación sexual sana.

Este caso, nos confirman que la curiosidad puede llevar a nuestros hijos a tomar caminos que de momento no sean los adecuados para su desarrollo emocional, sin embargo, sucesos como éstos se convierten en una posibilidad para analizar cuestiones de confianza, comunicación, apertura o rigidez, entre otros, dentro del ámbito familiar. 

Si tu, llegas a enfrentar una situación parecida, ojalá y puedas comprender la curiosidad por encima del enojo y puedas también pedir ayuda profesional para que cada miembro de la familia cuente con un espacio para expresar sus emociones y para recibir en orientación psicoeducativa y atender las necesidades emocionales correspondientes. No estás sol@, déjanos acompañarte y guiarte cuando te sientes enojad@, impotente y frustrado

Por Gabriela Oseguera