Cuando queremos tapar el sol con un dedo

Jamás imaginé que se pudiera tapar el sol de día y que se hiciera prácticamente de noche. Recuerdo el primer eclipse que vi por primera vez en mi vida: fue tanta mi curiosidad que contaba las horas, minutos y segundos para poder verlo; pero no contaba con los lentes adecuados así que fui y miré el reflejo de la alberca. Fue una sensación tan emocionante y al mismo tiempo tan escalofriante que no se me olvida. Tal vez algunos de ustedes también recordarán ese acontecimiento.

¿Cómo lo comparo con la actualidad? En la actualidad ya podemos enterarnos de diversos tipos de sucesos como este porque tenemos nuestras redes sociales. Es más: cada uno de nosotros puede convertirse en reportero tan solo teniendo un dispositivo porque la mayor parte del tiempo estamos conectados y compartiendo acontecimientos, no nada más sobre lo que pasa en la sociedad, sino que también estamos compartiendo acontecimientos de nuestra propia vida sin tener la conciencia de las consecuencias que esto detona. Recordemos que una vez que compartes algo en internet esto deja de ser de tu propiedad y corres el riesgo de que, al igual que un eclipse, nuestra vida se vuelva obscura por un momento, ya sea por un descuido o por una irresponsabilidad.

A veces los padres no estamos preparados para afrontar los peligros y las amenazas, pero sí estamos conscientes de que existen. Pasa igual que en la naturaleza: las personas somos muy dadas a decir que vamos a aprender de los errores, pero sería mejor aprender a prevenirlos. Es por ello que debemos estar cien por ciento informados en esta era digital, sobre todo en lo que concierne a la implicación de estos riesgos y amenazas que pueden dejar marcados a nuestros chicos. Cuando vi en YouTube un video de una pequeña que bailaba reggaetón sin ninguna malicia me pregunté “¿quién la habría grabado?” Y al enterarme de que fueron sus padres en una fiesta de cumpleaños de la pequeña aplaudiendo el gran espectáculo, me di a la tarea de investigar: ¿qué pasa cuando subes ese tipo de videos? Hoy por hoy los pederastas están a la orden del día, obteniendo y recopilando videos como el que les platico y que van desde un baile del colegio hasta la fiesta en la alberca, para poder ofrecerlos en su repertorio de pornografía infantil.

Lamentablemente, no podemos darnos cuenta de ello, es por eso que los pongo en alerta para que cuiden la intimidad de sus pequeños y adolescentes, ya que al grabarlos y al subirlos a un canal corren el riesgo de que su video sea material de pornografía. Papás, no pongan de carnada a sus hijos para los depredadores de la red.

No quiten el dedo del renglón de estar supervisándolos continuamente, ya que si ellos también tienen dispositivos con datos son capaces de subir videos en algún canal o red social en cualquier momento, exponiendo su intimidad, regalándola a cualquier ciberdelincuente o pederasta sin que se den cuenta. La comunicación es muy importante en familia; cuida la huella digital de tus menores y adolescentes, recuerda que una vez expuestos ya no podrás tapar el sol con un dedo.

“Nadie descuida lo que le importa…”

Por: Lupita Mejía

Y si hay que empezar de cero… pues se empieza

Conocemos una infinidad de modelos de smartphones, pero ¿todas las generaciones están al día con su uso?

Les cuento que la generación de los nacidos en los años cincuenta del siglo pasado –los también llamados baby boomers– son ahora de las más vulnerables, ya que se enfrentan a retos y amenazas en el ciberespacio sin estar preparadas, lo cual incrementa la posibilidad de que los ciberdelincuentes se aprovechen de su situación.

Platicando con algunos abuelos sobre cómo se sienten con el uso de las nuevas tecnologías, particularmente con los smartphones, algunos me respondieron que aún no se familiarizan con estos “chunches”, que les es muy complicado manipular estos “aparatos” y me trasladaron al pasado compartiéndome cómo realizaban una llamada telefónica, escuchaban música, mandaban cartas y llegaban al buzón, cómo usaban una calculadora para hacer cuentas y ver televisión. Al hacer su comparativa con el uso del teléfono, refieren que sólo marcaban el número –el cual ya conocían de memoria y además hacia trabajar su cerebro– y todo funcionaba, era simple. Ahora ven cómo sus hijos, nietos y algunos bisnietos manipulan un artefacto con un sinfín de funciones: cámara fotográfica, televisión, radio, reloj, calculadora, recados o mensajes y correo que, además, todo cabe en esa pequeña caja llamada smartphone.

Según el 15° Estudio sobre los Hábitos de los Usuarios de Internet en México 2019, el grupo poblacional con mayor crecimiento es el de personas mayores de 45 años –cerca del 20%–. Asimismo, el no saber utilizar esta herramienta es una característica presente en usuarios de más de 34 años, lo cual implica una barrera. Evidentemente, mientras más edad tienen las personas la brecha es más grande.

Por otro lado, esta generación es una de las principales poblaciones objetivo en la publicidad debido a su poder adquisitivo. Según la Agencia IAB México, el 80% tiene un teléfono móvil del cual 40% son smartphones.

Esto me lleva a la conclusión de que también debemos proteger a nuestros adultos mayores, es decir, que los informemos sobre los riesgos a los que se puedan enfrentar utilizando sus dispositivos móviles. No solamente es cuestión de regalarles un smartphone con teclas grandes o con aplicaciones entretenidas; recordemos que existen amenazas que van desde la ingeniería social hasta la ciberdelincuencia. Así como les enseñamos a darse de alta en alguna red social también debemos concientizarlos de qué exponer en ellas, pues sabemos que a muchos de ellos les encanta tener fotos de sus nietos y compartirlas al mundo, comentar o discutir en algún foro, darse de alta en grupos de redes sociales que no pueden ser seguros e incluso compartir información con desconocidos; visitar algunos sitios web sin saber si son seguros, inscribirse a concursos, platicar con desconocidos en la red, etc.  ¡No demos por hecho que ellos ya lo saben!

Si proteges a tus adultos mayores en el ciberespacio estás aportando a que tengan una calidad de vida. No esperes a que alguien los asuste mediante una llamada o les roben su identidad.

Te dejo algunos consejos para cuidar a nuestros adultos mayores que nos comparte Center for Cyber Safety and Education.

No dejemos a nuestras raíces en manos de exterminadores, recordemos que somos el fruto de un buen cuidado.

Por Lupita Mejía

5 Conversaciones de seguridad de partida para adultos mayores

Usar el nombre de un nieto hace que una contraseña sea adorable y fácil de recordar, pero ¿es lo más seguro? Es muy probable que tus padres no hayan crecido en el mundo de la tecnología. Quizá te hayas encontrado más de una vez tratando de explicarles cómo es posible verse a través de Facetime y pidiéndoles que por favor apunten la cámara a su rostro y no a su oído.

Los ciudadanos de la tercera edad dan lo mejor de sí tratando de ir al paso de la última tecnología. Pero su falta de conocimiento, actitud de desconfianza y la vergüenza que puede ocasionarles reportar algún fraude pueden costarles cientos de dólares. En 2018, la gente reportó haber perdido $1.48 mil millones en fraudes, un incremento del 38% respecto al 2017. La mayor parte son personas en sus setentas: la media es de pérdidas de $751 dólares (FTC Data Book).

Durante el Mes de Seguridad en Internet este junio el desafío es que hables con los ciudadanos que son adultos mayores que tengas en tu vida y que les enseñes cómo estar seguros y cómo tener seguridad en línea.

5 Conversaciones de Ciberseguridad de Partida para Adultos Mayores:

  1. APLICA LAS ACTUALIZACIONES DE SEGURIDAD: Las actualizaciones de seguridad son la manera en que las compañías arreglan los vacíos de seguridad que los hackers encuentran en programas como antivirus, navegadores de internet, sistemas operativos, aplicaciones de dispositivos electrónicos y todos los demás programas. Tus programas te solicitarán que aceptes estas actualizaciones. Solo sigue el curso de las solicitudes o configura el programa de instalación automática de actualizaciones.
  2. RESPALDA TUS DATOS: Las computadoras se descomponen y los teléfonos y dispositivos se rompen o se pierden. Solo usa una extensión de almacenamiento portátil externa o los servicios de cualquier nube para respaldar todo lo importante. Si cometes el error de infectar tu computadora, aún tendrás tus fotos familiares y documentos importantes respaldados con algo externo.
  3. SITIOS WEB: Asegúrate de ver “https” (no solo “http”) en la dirección URL. La “S” significa que la organización utiliza la encriptación para sus transacciones en línea. Las organizaciones que no tienen https están abiertas a que intercepten las transacciones en línea de sus clients.
  4. TARJETAS DE CRÉDITO: Usa tarjetas de crédito y no de débito. En la mayoría de los lugares, si tu cuenta se vio comprometida, es más frecuente que exista protección contra fraudes en una tarjeta de crédito que de débito. No guardes los números de tu tarjeta en el sitio web.
  5. SIEMPRE DETÉNTE A PENSAR: Para evitar programas maliciosos o malware, piensa antes de darle click a cualquier cosa en línea, vínculos o archivos adjuntos al correo.
    Aprende más sobre estafas, contraseñas seguras y compras seguras visitando nuestro portal gratuito para Adultos Mayores.

Más información en Center for Cyber Safety and Education

¿Robo de identidad? ¡Cuidado! todos estamos expuestos a tener un “gemelo virtual”

Hoy les quiero platicar del “robo de identidad”. ¿Sabes si en verdad eres el único que puede hacer uso de tus datos o de tus cuentas?

Comenzaré explicando qué es el robo de identidad: es la situación que se presenta cuando alguien usurpa, a través de la obtención de datos personales, la identidad de otra persona haciéndose pasar por ella y con esta comete estafas, fraudes o extorsión.


Cuando alguien decide hacer uso de nuestra identidad, es decir, decide suplantarnos, nunca tendrá la amabilidad de avisarnos y ocupará nuestros datos sin dejar huella. Prácticamente, el suplantador se convierte en nuestro “gemelo virtual”. Él estará hurgando constantemente en nuestras pertenencias virtuales con el fin de obtener información. Por ejemplo: con nuestras redes sociales podrá conseguir nombres, datos de familiares cercanos, fechas de cumpleaños, correos electrónicos, teléfonos, lugares que frecuentas, trabajos y un sinfín de preferencias.

Tal vez, cuando nos mencionan “robo de identidad” lo primero que se nos viene a la mente es: “ojalá que no vayan a clonar el usuario de mi red social”, pero en realidad esta situación va más allá de eso: desde hacer publicaciones en tu nombre, enviar información a tus contactos, clonar tu tarjeta, acceder a tus cuentas bancarias y ¬hasta contratar créditos. En algunos casos somos nosotros mismos quienes brindamos esa información confidencial sin habernos dado cuenta. Todo esto puede llevarse a cabo con o sin internet.

¿Cómo sucede?

Sin internet nos pueden ¬contactar a través de una llamada telefónica (a esto se la llama “ingeniería social”); de manera que los estafadores pueden obtener información confidencial con simples preguntas que, al resultarte normales, podrían lograr que brindes información a cualquiera y que así fácilmente puedan robar tu identidad. Si te conectas a internet podrán intentar obtener tus datos mediante phishing: enviándote mensajes de instituciones bancarias, comercios, de tu oficina u otras organizaciones con las que tengas relación. Estos mensajes podrían estar ligados a sitios web falsos con múltiples fines.

¿Estamos conscientes de estar usando discretamente nuestros datos para no ser reemplazados por nuestros “gemelos virtuales”? Lo más importante es ser cuidadosos con nuestra información. Según estadísticas que nos comparte CONDUCEF, en el periodo enero-diciembre de 2018 las quejas por fraudes cibernéticos crecieron 25% respecto al mismo periodo de 2017, y representan cada año una mayor proporción (del 12% en 2013 al 59% en 2018). El monto reclamado de los fraudes cibernéticos ascendió a $9,517.2mdp; se bonificó solo el 55% y 88 de cada 100 fraudes cibernéticos se resolvieron a favor del usuario. Estos fraudes cibernéticos son en su mayoría derivados de una suplantación de identidad.

Te comparto algunas sugerencias para protegerte:

  • Sé cuidadoso con las publicaciones que compartas en redes sociales, sobre todo con la información personal.
  • Nunca accedas a tus cuentas bancarias desde una computadora pública.
  • Nunca compartas tus contraseñas o tu NIP a través de correo electrónico o WhatsApp.
  • Jamás brindes información personal si la solicitan vía telefónica o correo electrónico.
  • No dejes evidencia de estados de cuenta bancarios.
  • Revisa siempre que tus transacciones bancarias sean seguras.
  • Nunca pierdas de vista tu tarjeta cuando efectúes cualquier pago.
  • Cambia periódicamente tus contraseñas.

“Antes de intentar encontrar un culpable pregúntate sobre tu propia responsabilidad”
Lupita Mejía

Doxing: el cerrajero virtual. ¡También existe!

¿Cuántas veces se nos ha presentado el imprevisto de olvidar, perder o ser víctima de robo de las llaves de nuestra casa?, y ¿a quién llamamos? ¡Al cerrajero!, este técnico especialista en cerraduras quien tiene la facilidad de utilizar una llave maestra para abrir cualquier candado o cerrojo. Casi todos ellos atendiéndonos con el fin de brindarnos un excelente servicio y solucionar el problema, sin embargo como en cualquier otro ámbito podemos encontrarnos con personas con malas intenciones: abriendo cerrojos con el fin de querer hurgar nuestras pertenencias o las de alguien más.

Lo mismo suele pasar en el mundo digital, muchas veces ponemos varios candados a nuestras pertenencias digitales, como a nuestra identidad, número de cuentas bancarias, fechas importantes, créditos hipotecarios, administración de tarjetas bancarias, manejo de contraseñas o publicaciones de redes sociales, ya que en ellas está en juego, entre otros aspectos, nuestra privacidad, por lo tanto no debemos permitir que nadie abra nuestros candados.

¿Qué es Doxing?

Es la práctica de investigación de una persona para obtener sus datos e información privada con el fin de robarla o exponerla sin su consentimiento. Por lo general, estas prácticas son llevadas a cabo por ciberdelincuentes que buscan extorsionar, exponer y perjudicar a las personas -tanto adolescentes como adultos-. Tal es su capacidad de poder abrir los candados -como un “cerrajero virtual”- que llegan a tener acceso a información privada.

Como muestra basta un botón: el caso de los cadetes de toma de protesta del actual presidente de México, donde desafortunadamente un “cerrajero virtual” pudo hurgar información privada lo que permitió exhibirla sin consentimiento.

Amnistía Internacional menciona que en una encuesta reciente, de las mujeres entrevistadas que habían sufrido abusos o acoso online, el 17% indicaron que se habían revelado sus datos personales en Internet de este modo.

Es por ello que debemos ser sumamente cuidadosos y responsables en proteger nuestra información sensible, así como la que publicamos en nuestras redes sociales para evitar que lleguemos a ser víctimas de ciberacoso, amenazas, “hacking”, exhibición de información privada, robo de identidad, fraudes o ciberestafas. Tengamos la precaución de mantener a salvo nuestra información siendo conscientes de que en esta era digital también podemos sufrir ciberataques y nadie esta exento. Necesitamos estar informados, protegidos y atentos en todo momento, recuerda que tu integridad y la de tu familia es importante.

Si bien es muy complicado borrar tu “huella digital” en internet, te dejamos algunas de nuestras recomendaciones para que prevengas el doxing:

  • Identifica qué datos personales aparecen sobre tu persona en Internet, para ello puedes hacer un listado de las redes sociales y servicios web que utilizas donde has compartido información. Revísalos y solo comparte lo mínimo indispensable para obtener el servicio.
  • Identifica nueva información que se detecte en internet sobre tu persona, para ello puedes configurar alertas en Google para que te notifiquen.
  • Evita publicar demasiada información de tu día a día, mucho menos la de tus hijos, tanto en redes sociales como en sitios web.
  • Promueve en tus hijos el uso responsable de sus redes sociales. Es imprescindible que no publiquen información privada. Alguien puede estar atento y suplantar su identidad.
  • No compartir datos sobre fechas de cumpleaños o direcciones, mucho menos información sensible como la relacionada a datos personales. Cuando publiques trata de no especificar exactamente los lugares donde te encuentres o que frecuentas como: restaurantes, colegios, tu centro de trabajo o les estarás dando las llaves a los cerrajeros virtuales que practican el doxing.

Refuerza tus candados digitales, recuerda que nada sucede por casualidad, todo tiene un motivo.

Por Lupita Mejía

El baúl de los recuerdos ya no es privado

La identidad personal se va construyendo desde nuestro nacimiento. Conforme nos desarrollamos vamos identificando y formando características y cualidades de nosotros mismos.

¿Cuántas de nuestras generaciones guardaban fotografías que nos identificaban en cada una de nuestras etapas de desarrollo, en el famoso “baúl de los recuerdos”? Un dato curioso era que en su momento solo los familiares y amigos muy allegados eran los afortunados en poder disfutarlas, sin tener acceso a ninguna copia, pues la privacidad de esas fotografías era fundamental.

Ahora nuestro mundo y la privacidad ha cambiando, vivimos en la era digital. Muchas de las fotografías de nuestros hijos se encuentran circulando en redes sociales al ser compartidas por nosotros o sus abuelos, tíos, amigos, etc., muchas veces sin su consentimiento. Sabemos que la felicidad de capturar y “compartir” ese recuerdo o algún momento tan especial nos “gana” y además lo vamos a tener ahí para siempre, sin embargo debemos ser sumamente cuidadosos de cuidar su intimidad, ya que ellos aún no tienen la oportunidad de elegir ni autorizar el contenido de sus publicaciones. Esta situación además puede serles incómoda, ya que a los niños no se les permite técnicamente registrarse en la mayoría de redes sociales hasta que cumplen 13 años, lo que significa que algunos adolescentes que respetan las reglas se sorprenden cuando finalmente se conectan pues encuentran material sobre ellos del que ni se imaginaban.

Les platicaré de lo que es el sharenting. Este término surge de la combinación de las palabras en inglés share (compartir) y parenting(criar) y hace referencia a compartir fotografías o videos de las etapas más valiosas de la vida de tus hijos menores de edad, en redes sociales y sin su permiso.

¿Qué peligro puede existir?

Solo imagina que se filtraran las fotos de tu bebé. Cualquier persona podría “googlearla” y buscar su nombre utilizando sus fotografías.

Otro riesgo potencial de hacer sharenting es el «secuestro digital», donde extraños toman fotos públicas de niños y las utilizan con fines sexuales o fraudulentos.

Sé que puedo sonar paranoica, pero es un riesgo real, así que piensa muy bien antes de compartir.

Safe Internet Day, organismo que promueve la seguridad en Internet, publicó el pasado febrero los resultados de una encuesta donde se comparten las experiencias que los jóvenes tienen en línea. Los hallazgos que rodean al consentimiento y la salud mental fueron reveladores: el 81% de los niños de 8 a 17 años de edad dijeron que sabían cuándo y cómo pedir permiso para publicar algo sobre otra persona. Cuando se compartió algo sin su consentimiento, a una pequeña proporción no le importó (15%), pero el 44% se sintió enojado y un 46% más se sintió ansioso o sin control.

Sharenting

Según la Universidad de Michigan, el 56% de los padres carga fotografías en redes sociales potencialmente vergonzosas de sus hijos, que pueden afectarle a éstos en cualquier etapa de su vida, interfiriendo en su vida social.

Debemos cuidar y respetar la integridad de nuestros pequeños por sobre todas las cosas. Creo que a ninguno de nosotros nos gustaría que compartieran fotografías sin nuestro consentimiento, recordemos que en un futuro dejará huella en nuestros hijos, no estamos seguros de que no vayan hacer uso de éstas para causarles algún daño. Por otro lado, debemos proteger su identidad ya que se puede convertir en un riesgo que publiques sus vidas enteras. Recuerda que una vez que se comparte algún contenido en redes sociales ya no se recupera. Te invitamos a que tomes tus precauciones y evites momentos incómodos en su vida, cuida que el “baúl de tus recuerdos” no caiga en manos de desconocidos o peor aun de ciberdelincuentes.

Aquí te demos algunas de nuestras recomendaciones:

  • Pregunta a tu familiar o amigo si está de acuerdo en que subas fotografías donde aparece su hijo menor de edad. Recuerda que también deben pedirte consentimiento y autorización de publicar en redes sociales las fotografías de tus hijos menores de edad.
  • No compartas fotografías graciosas de tus menores ya que podrías ocasionarle un problema de ciberbullying en el futuro y dañar su autoestima, se consciente de que puedan ridiculizar su identidad más adelante. Si tienes dudas sobre la publicación, pregúntate si sería apropiada la fotografía si fuera un adulto. Si a un adulto le parece embarazoso, entonces será embarazoso para tu hijo cuando sea adulto.
  • Cuida los comentarios que hagas sobre ellos. Sabemos que siempre lo harás con el mejor ánimo, sin embargo si éstos pudieran desencadenar una reacción emocional negativa déjalos fuera de las redes sociales.
  • Si al final decides publicar fotografías o videos de tus hijos, revisa tu configuración de privacidad y asegúrate de que solo las personas que deseas que lo vean puedan hacerlo. Las fotografías de menores no deben ser públicas y recuerda que si etiquetas a alguien sus amigos generalmente también pueden ver la publicación.
  • No tomes fotografías del menor que identifique el lugar dónde estudia o realiza alguna actividad extracurricular, alguien puede seguir sus pasos sin que te des cuenta.

“Cuida la identidad de tus pequeños, no marques su futuro” 

Por Lupita Mejía

Packs gratis en 30 segundos

Las nuevas generaciones están constantemente descubriendo infinidad de herramientas digitales para manipular y compartir información, un claro ejemplo es lo que está sucediendo con los packs: en menos de 30 segundos la entrega es gratis para uno o más destinatarios.

¿Qué son los packs?

Es una modalidad para compartir pornografía entre niños y jóvenes adolescentes, la cual consiste en enviar y compartir un paquete de fotos o videos íntimos y comprometedores, mediante una red social de manera individual o en grupos cerrados.

En un inicio, el adolescente accede enviar sus packsa su pareja sentimental, mejor amigo(a) y grupos de su “confianza”, pero ¿qué pasa cuando esta situación sale de control? El famoso packse vuelve viral y llega en menos de 30 segundos a manos de cualquier destinatario, es ahí donde se agrava el problema. Desgraciadamente muchos usuarios en redes sociales que decidieron compartir sus packsquedan expuestos a que sin su consentimiento se viralice su intimidad, con el riesgo de ser acosados y amenazados por sus contactos o peor aún por perfectos extraños.

Desafortunadamente esto ocurre en cualquier nivel socioeconómico, mientras el adolescente cuente un dispositivo propio es aun más probable que en algún momento acceda a enviar un pack, ya sea por necesidad de aceptación, por darle gusto a la pareja o simplemente por mera diversión. En muchas ocasiones, como lo mencionaba anteriormente, esto puede empezar con un grupo de amistades, las cuales no pueden garantizar mantener control permanentemente de dicho material, ya que en algun momento alguna de ellas puede decidir compartirlo con alguien más “no autorizado” y sin el consentimiento de la parte afectada. Por ello es muy importante vigilar los perfiles de nuestros hijos, ya que el lenguaje que los adolescentes manejan hoy en día es muy variado. Si en alguna ocasión llegan a escuchar frases como – pasa el pack papu– o – pasa el zelda-,  puede significar un foco de advertencia. Es muy importante mantenerse alerta y recordarle a tu hijo(a) que su intimidad no puede ser compartida con nadie ya que están poniendo en riesgo su integridad, lo cual puede detonar acosos, amenazas o peor aún trata de personas. No le dejes la responsabilidad a alguien más.

Recomendaciones:

  • Tienes la obligación de revisar los dispositivos que manipulan tus hijos menores de edad, aunque sientan que es de su propiedad.
  • Monitorea redes sociales de tus adolescentes, para saber cuáles son las amistades con las que se está relacionando de manera real y virtual.
  • Platica abiertamente de lo que son los “packs”, es mejor que esté informado por ti, a que sea exhibido por alguien.
  • Inculca valores y principios para que nadie pueda dañar su integridad, así como él tampoco la de los demás. 

Empieza a sembrar responsabilidad y conciencia en tus hijos, te aseguro que cosecharás seguridad y confianza en ellos.

LML

Por Lupita Mejia

Facebook: El libro de tu vida

Facebook es una de las redes sociales más populares en internet. Para obtener una cuenta y comenzar a escribir el libro de tu vida, deberás crear un perfil el cual te solicita datos personales como: nombre, edad, fecha de nacimiento, teléfono, lugar de trabajo, colegio, por citar algunos de ellos, y por supuesto tienes la posibilidad de modificarlos cuando lo requieras. Una vez creado tu perfil ya puedes publicar en el libro de tu vida cualquier información, pero ¿qué sucede cuando los usuarios no llegan a medir las consecuencias del peligro que pueden detonar sus publicaciones?, porque recuerden que una vez publicado jamás será recuperado.

Debemos tener precaución en el manejo de la información que publicamos. ¿Cuántos de nosotros somos usuarios de Facebook y hemos compartido publicaciones de algún viaje, el auto nuevo, eventos escolares de nuestros pequeños, fechas de cumpleaños, visitas a restaurantes, selfies? y peor aun lo hacemos compartiendo ubicaciones, sin saber que esto nos puede exponer a un robo de identidad o ciberacoso. Desafortunadamente no podemos estar exentos de estos riesgos, recordemos que no podemos brindar información a cualquiera, creo que nunca compartirías con algun extraño el nacimiento de tu hijo, sus fotografías por etapas o simplemente las llaves de tu casa.

Como padres debemos crear conciencia en nuestros hijos adolescentes acerca del uso responsable de esta red social, recuerda que Facebook requiere que los usuarios tengan una edad mínima de 14 años (en algunas jurisdicciones el límite de edad puede ser superior), siempre y cuando se cuente con la supervisión de algún adulto, ya que es prácticamente como el libro de su vida. Enséñales a ser cuidadosos con la información que comparten, recordemos que su privacidad y la de la familia son muy importantes. Y sobre los más pequeños, hagamos consciencia acerca del contenido que subimos a esta red social, sobre todo con sus fotografías, ya que no está en sus manos decidir por sí solos. Está en nosotros que desde un inicio lo hagan de manera responsable, como papás debemos empezar por respetar la privacidad de nuestros hijos, ¿cómo? no publicando todo acerca de ellos.

Nuestras recomendaciones para Facebook:

  • Platica desde muy temprana edad cuáles son las condiciones para el uso correcto de un dispositivo.
  • Promueve en tus hijos el uso responsable de sus redes sociales.
  • Monitorea constantemente sus publicaciones, tal vez los puedas salvar de que en algún momento los acosen o amenacen, o viceversa.
  • Evita compartir ubicaciones, realmente no sabes quién te puede monitorear y con qué fin.
  • Publica de manera responsable fotografías de los menores, recuerda que ellos aun no pueden decidir que publicar de su vida.
  • Nunca ocupes un perfil falso, esto puede traer consecuencias.

Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.

Confucio

Por Lupita Mejía

Mandamientos para familias ciberseguras

A continuación, te compartimos tips los cuales estamos seguros que te serán de utilidad para que en tu familia exista una mejor dinámica y conciencia en el uso de los recursos digitales:

1. Predica con el ejemplo, recuerda la premisa más importante y fundamental de todo padre de familia, no puedes exigir algo que tú tampoco haces.

2. Define tiempos y momentos de conexión, dependen de la edad de tus hijos:

a. Si son pequeños menores a 9 años define límites de tiempo de acuerdo con su edad y los lugares para estar en línea en donde puedas monitorearlo.

b. Si son mayores a 9 años, negociar con ellos es la mejor manera de convencimiento.

Asegúrate que se respeten los momentos de convivencia familiar y el momento en que deben desconectarse para descansar.

Te recomendamos que tomes como referencia la definición que hace la AAP – Asociación Americana de Pediatría sobre la edad de los niños y el tiempo máximo que deben pasar conectados a cualquier medio digital.

3. Mantente actualizado, rápidamente surgen nuevas redes sociales y aplicaciones, debes mantenerte informado sobre lo que está usando tu hijo. Si tu hijo usa una aplicación o red social que tu no usas entonces ábrela, úsala y entiende su funcionamiento.

“Recuerda: eres el papá de un hijo digital en la era digital”.

4. Haz una lista de lo que NO quieres. Es más fácil identificar qué es lo que no queremos que suceda, así te será más fácil definir reglas de uso, interacción, publicación, momentos, etc.

5. Platica, la conversación siempre ha sido un eslabón importante en la relación padre – hijo, y en la era digital no es la excepción, promueve que juntos se informen sobre los riesgos y las consecuencias del mal uso de medios digitales, esto los ayudará a estar igualmente concientizados y a minimizar la ocurrencia de problemas.

6. Haz una lista de tus preocupaciones, aun cuando sientas que no dominas el tema tecnológico, busca apoyo de profesionales, infórmate y convierte la preocupación en conocimiento y protección.

7. Pregunta y exige. El segundo lugar en donde nuestros hijos tienen acceso a los medios digitales es el colegio. Pregunta y exige al colegio cómo protegen, controlan y monitorean el acceso que le dan a los alumnos. Por otro lado, es importante preguntar y exigir cómo el colegio protege los sistemas que contienen los datos sensibles de las familias que integran la comunidad educativa.

¡Precaución! cortinas de humo

Una cortina de humo hace referencia a ocupar todos los elementos necesarios como factor de distracción para esconder la verdadera intención, estos elementos están perfectamente diseñados para engañar, confundir o distraer a la víctima. Si bien la pornografía es aun un tabú, es claro que ésta existe dentro de un contexto sociocultural más amplio en el que también están en juego los estereotipos sobre género, sexismo y actitudes de apoyo a la violencia. Por sí misma puede ser un problema, pero cuando a través de ésta se le roba la inocencia a un niño se vuelve en una práctica deleznable, por decir lo menos.

Los niños y adolescentes pueden ser fácilmente engañados por cortinas de humo para poder acceder a pornografía de una manera sumamente sencilla. El hecho de que ellos mantengan una vida en línea incrementa la posibilidad de acceder a contenido pornográfico o incluso de ser víctima ante la exposición a diferentes riesgos de índole sexual, ya hemos hablado de algunos de ellos como el ciberacoso y el sexting, sin embargo, existen problemáticas más serias como son las relaciones de explotación.

Sin duda, una de las peores inmundicias de nuestra sociedad es la pornografía infantil. En México este problema se ha tornado crítico, ya que somos el país donde existe la mayor distribución de este contenido. Según la clasificación que realizó la Organización de Naciones Unidas (ONU) y el Departamento de Seguridad de Estados Unidos, en México existían en 2017 más de 12 mil cuentas de internet que distribuían pornografía infantil, lo que ubicaba a nuestro país en el primer lugar mundial en difusión de este delito. Hombres jóvenes de entre 18 y 35 años, de clase media y media alta, incluso profesionales, es el perfil del 78% de los detenidos por delitos relacionados, de acuerdo con datos del Senado de la República.

El informe “Seguridad infantil en internet: retos y estrategias mundiales” del Fondo de Naciones Unidas para la lnfancia (UNICEF), estima que existen 16 mil 700 sitios web a nivel mundial que contienen millones de imágenes de abuso infantil, donde el 73 por ciento de las víctimas parecen ser menores de diez años, y las imágenes son cada vez más gráficas y violentas.

Nuestras recomendaciones:

  • Es cierto, como padres puede ser difícil e incomodo abordar el tema con nuestros hijos, pero debemos hacerlo con la mayor apertura.
  • El mejor enfoque para los padres que responden a la exposición de los niños a la pornografía es fomentar la comunicación abierta, la discusión y el pensamiento crítico por parte de los niños, mientras se educan sobre Internet y las redes sociales.
  • En cuanto a la tecnología, debemos supervisar el contenido al que acceden y utilizar filtros de contenido. El acceso a Internet idealmente deben hacerlo en áreas donde las pantallas son visibles para todos.
  • Los padres tenemos menos probabilidades de sentirnos intimidados por los riesgos en línea si estamos informados y tenemos un papel activo en la vida digital de nuestros hijos.

 

“Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes”

Confucio

Por Lupita Mejía