Ciberacoso y pornografía infantil

Nuestros niños son el futuro de la historia y debemos protegerlos, sin embargo, hoy en día las circunstancias políticas, sociales y culturales derivan en la existencia de grupos de niños y niñas especialmente vulnerables: aquellos que no reciben la supervisión de sus progenitores, o puede que éstos últimos hayan transgredido las leyes o vivan en zonas de conflictos armados y esto se traduzca en la imposibilidad de evitar la explotación sexual, la trata, el trabajo infantil y prácticas tradicionales perniciosas como la mutilación/excisión genital de la mujer, el matrimonio adolescente, el ciberacoso y la pornografía infantil. Esto nos lleva a una urgente y eminente consideración de medidas creativas para ejercer los sistemas de control necesarios que permitan proteger plenamente a ese sector de la población.

Para estos fines existen, además de las legislaciones de cada país, programas vigentes del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) como el de “Seguridad infantil en Internet: retos y estrategias mundiales”, mediante los cuales se ha llegado a calcular que existen 160 mil 700 sitios web a nivel mundial que contienen millones de imágenes de abuso infantil donde el 73% de las víctimas parecen ser menores de diez años de edad y las imágenes son cada vez más gráficas y violentas.

En nuestro país, en la División Científica de la Policía Federal , se utilizan técnicas especiales de investigación y ciberinteligencia que han permitido localizar y detener a presuntos responsables del delito de transmisión y almacenamiento de pornografía infantil.

Con la reforma del pasado mes de junio de 2018 al Código Penal Federal , se tipificó EL CIBERACOSO, tratándolo como un delito contra la Indemnidad (seguridad) de Privacidad de la Información Sexual e indicando que comete este quien, haciendo uso de medios de radiodifusión, telecomunicaciones, informáticos o cualquier otro medio de transmisión de datos, contacte a una persona menor de dieciocho años de edad; o a quien no tenga capacidad de comprender el significado del hecho o a la persona que no tenga capacidad para resistirlo y le requiera imágenes, audio o video de actividades sexuales explícitas, actos de connotación sexual o le solicite un encuentro sexual.

Esta reforma es muy importante, ya que se penaliza el acoso cibernético, pero lo es más por el hecho de que el legislador hace extensiva la protección para aquellos niños y adolescentes que no pueden resistir el ciberacoso.

Se han dado a conocer casos como el acontecido en 2011, en Long Beach California, donde un usuario adulto contactó a un menor de edad de 10 años de Oklahoma para jugar online un popular videojuego. Los dos jugadores desarrollaron una relación en línea y el adulto invitó al niño a una sala de chat privada. Durante su chat privado, intercambiaron números de teléfonos privados. Posteriormente, el adulto realizó llamadas telefónicas al niño, le envió mensajes de texto y el jugador adulto le pidió al niño que le enviara fotografías de sus genitales ofreciéndole a cambio enviar 20 códigos de trucos que le permitirían usar armas de élite, obtener un número ilimitado de «vidas» de juegos y otras ventajas que normalmente se obtienen a través de rondas de juego extendidas. El niño accedió y, por mensaje de texto, envió las fotos solicitadas desde su teléfono celular.

Aparentemente, después de haber pensado en este repugnante esquema, el adulto le dijo al niño que eliminara sus mensajes de texto e imágenes para que no lo atraparan. Por suerte, la madre del niño descubrió los mensajes de texto en el teléfono celular de su hijo y alertó a las autoridades. El adulto ciberacosador, quien actualmente se encuentra bajo custodia federal, se declaró culpable en un tribunal federal del Distrito Oeste de Oklahoma por causar la distribución de pornografía infantil.

Las reformas antes mencionadas sancionan también a quienes procuren, obliguen, faciliten o induzcan, por cualquier medio, a realizar actos sexuales o de exhibicionismo corporal con fines lascivos o sexuales, reales o simulados, con el objeto de video grabarlos, fotografiarlos, filmarlos, exhibirlos o describirlos a través de anuncios impresos, transmisión de archivos de datos en red pública o privada de telecomunicaciones, sistemas de cómputo, electrónicos o sucedáneos.

Es claro que con estas reformas México busca prevenir ese tipo de conductas y proteger los derechos humanos de los menores a fin de garantizar el interés superior de los niños consagrado en el artículo 4 constitucional .

Y si bien además de tipificar el ciberacoso se insertaron los delitos de pornografía infantil, lenocinio de personas menores de edad, turismo sexual y de trata de personas, también se propone incrementar las penas.

Ahora ya sabes, si eres víctima o conoces a alguien que esté siéndolo haz tu denuncia.

Juntos por una infancia feliz.

¡Hasta la próxima!
VAR

Delitos informáticos

El mundo virtual tiene posibilidades ilimitadas, y ha llegado a formar parte indispensable de las personas, tanto en la vida cotidiana, como laboral; incluso para los gobiernos, acercándolos en sus relaciones de manera inmediata. Sin embargo, si bien ha traído varios beneficios a la humanidad, las ventajas de la comunicación al instante también ha generado varios problemas entre el uso y el abuso de estos medios tecnológicos y; los sistemas jurídicos no se encuentran preparados para afrontar dichos problemas.

Está revolución ha rebasado las estructuras de contención, control, vigilancia y punidad, por tanto, las legislaciones nacionales e internacionales han tenido que adaptar, modificar y crear normas alrededor de aquellas conductas que rompen con el equilibrio, respeto y con el bien común en materia de tecnología e informática.

En México es a partir de 1999 que se incorporaron a nuestra legislación los hoy conocidos como “Delitos Informáticos”, y para el legislador desde entonces, ya era de suma importancia proteger el acceso no autorizado a computadoras o sistemas electrónicos, la destrucción o alteración de información, el sabotaje por computadora,  la intercepción de correo electrónico, el fraude electrónico y la transferencia ilícita de fondos, tutelando la privacidad y la integridad de la información.

Y vislumbrando el crecimiento y relevancia del uso de Internet en todos los ámbitos de desarrollo –personal, profesional y social- sería conveniente aglutinar los delitos informáticos en una ley especial.

Actualmente existe en nuestro país una iniciativa de Ley por parte de Morena, que propone regular los delitos informáticos en una ley específica, lo cual aplaudimos pues es necesario que de manera inmediata y eficaz exista dicha regulación; pero esta iniciativa deberá ser modificada respecto a su redacción tratándose de la definición de las conductas y en qué momento se convierten en ilícitas y no así en el uso de las herramientas, ya que como se encuentra ahora resulta fácil confundirse, por lo que las discusiones en el Congreso deberán versar entre otros temas respecto a la definición de las conductas delictivas, en el momento en que se publique la Ley de Seguridad Informática, abarcaremos el tema, por el momento solo es una iniciativa.

En México, los delitos informáticos son:

  • Fraude informático, cometiéndolo aquella persona que para obtener algún beneficio para sí o para un tercero, por cualquier medio accede, o se introduzca a los sistemas o programas de informática del sistema financiero e indebidamente realice operaciones, transferencias o movimientos de dinero o valores, independientemente de que los recursos no salgan de la Institución.
  • Intrusión y espionaje informático:
  • Acceso ilícito a sistemas y equipos de informática sin autorización que modifiquen, destruyan o provoquen pérdida de información contenida en sistemas o equipos de informática de particulares, de seguridad pública, de sistemas financieros o, del Estado, protegidos por algún mecanismo de seguridad.
  • Acceso ilícito a sistemas y equipos de informática sin autorización y conozcan o copie información contenida en sistemas o equipos de informática de particulares, de seguridad pública, de sistemas financieros o, del Estado, protegidos por algún mecanismo de seguridad.

Agravándose las sanciones si estos delitos los comente un servidor público en una institución de seguridad pública, o un funcionario o empleado de las instituciones del sistema financiero,  a quien además de las penas se les destituye del cargo para desempeñarse en otro empleo, puesto, cargo o comisión pública.

Y pueden llegar a duplicarse las sanciones cuando la conducta obstruya, entorpezca, obstaculice, limite o imposibilite la procuración o impartición de justicia, o recaiga sobre los registros relacionados con un procedimiento penal resguardados por las autoridades competentes, o cuando la información obtenida se utilice en provecho propio o ajeno.

  • Sabotaje informático, cometiéndolo por quien logré inutilizar, destruir, alterar o suprimir datos, programas e información computarizada.
  • Pornografía infantil, cometiéndolo quien procure o facilite por cualquier medio el que uno o más menores de dieciocho años, con o sin su consentimiento, lo o los obligue o induzca a realizar actos de exhibicionismo corporal, lascivos o sexuales, con el objeto y fin de videograbarlos, fotografiarlos o exhibirlos mediante anuncios impresos o electrónicos, con o sin el fin de obtener un lucro, y al que fije, grabe imprima datos de exhibicionismo corporal, lascivos o sexuales en que participen uno o más menores de dieciocho años, y a quien, elabore, reproduzca, venda, arriende, exponga, publicite o transmita el material a que se refieran las acciones anteriores. De igual manera se establece la pena de prisión a quien por sí o a través de terceros, dirija administre o supervise cualquier tipo de asociación delictuosa con el propósito de que se realicen las conductas señaladas con menores de dieciocho años.

Si eres víctima de este delito, denúncialo; si requieres asesoría legal, psicológica y/o técnica para mejorar el uso de las herramientas de Internet, manda un mail a contacto@capa8.com.

Aunque la investigación de las conductas delictivas, resulta difícil por la extraterritorialidad y transnacionalidad de los delitos que se comenten a través de Internet, es la policía cibernética ante quién se deben denunciar estos delitos pues cuentan con las tecnologías necesarias para la correcta investigación, no obstante, es indispensable que se instrumente a todos los usuarios -siendo relevante a los menores de edad- en el uso de Internet, para prevenir en lo posible, tales conductas delictivas.

Si haz sido o eres, víctima de algún delito informático, realiza tu denuncia ante:

Policía Cibernética de la Comisión Nacional de Seguridad: al número telefónico 088, el cual opera las 24 horas del día, los 365 días del año.

También puedes realizar denuncias a través de la cuenta de Twitter @CEAC_CNS, el correo ceac@cns.gob.mx, y  de la aplicación PF Móvil, disponible para todas las plataformas de telefonía celular.

Policía Cibernética en la Ciudad de México: policia.cibernetica@ssp.df.gob.mx @UCS_CDMX #CiberneticaCDMX

Hasta la próxima!

VAR

La importancia de leer los avisos de privacidad

El 27 de Abril de 2010, el Congreso de la Unión aprobó la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares, misma que fue publicada el 05 de julio de ese mismo año, teniendo como justificación y emblema que “el derecho a la privacidad es uno de los derechos humanos esenciales que dan contenido y substancia a la dignidad humana.”

Esto nos lleva a preguntarnos, ¿Qué tanto nos preocupa y defendemos ese derecho? En la actualidad existen adelantos tecnológicos que permiten acumular, recibir, recabar, almacenar y distribuir un sinfín de información que contiene datos sensibles y que podrían poner en riesgo la vida, la dignidad, la imagen, la reputación y la seguridad, entre otros, de cualquier persona, pues esta información puede ser almacenada en espacios muy reducidos y romper las fronteras del tiempo para darse a conocer en segundos a todo el mundo –literalmente-. Antes, este derecho humano a la privacidad se encontraba defendido, de alguna manera, por el tiempo y el espacio, pero las épocas avanzan y con ellas las tecnologías de la información.

Por tal motivo resulta relevante, tomar conciencia de ello y leer cada uno de los avisos de privacidad que tanto particulares, como entidades gubernamentales están obligadas por Ley a dar conocer y a publicar, para ejercer, en lo individual, esa defensa a nuestra privacidad y al uso de nuestros datos personales.

Los avisos de privacidad no son otra cosa, sino instrumentos con que deben contar quienes prestan servicios, comercializan productos, buscan fines publicitarios o relaciones de trabajo, entre otros supuestos, y que deben dar a conocer a los particulares, con la finalidad de dar certeza de que no se trata de medios engañosos o fraudulentos. Estos avisos de privacidad deben especificar:  quiénes y en qué condiciones tratarán los datos personales que entreguen y qué pueden o no hacer con ellos, debiendo apegarse a utilizarlos como ahí lo establezcan y en estricto respeto a los derechos del interesado, siendo indispensable contar con la manifestación de la voluntad de los particulares hacia el uso posterior que se haga de su información, por parte de terceros.

Todos los Avisos de Privacidad, en México, deben indicar al menos, la siguiente información:

  1. La identidad y domicilio del responsable que los recaba;
  2. Las finalidades del tratamiento de datos;
  3. Las opciones y medios que el responsable ofrezca a los titulares para limitar el uso o divulgación de los datos;
  4. Los medios para ejercer los derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación u oposición).
  5. En su caso, las transferencias de datos que se efectúen, y
  6. El procedimiento y medio por el cual el responsable comunicará a los titulares de cambios al aviso de privacidad, de conformidad con lo previsto en esta Ley.

El aviso de privacidad debe ponerse a disposición de los titulares a través de formatos impresos, digitales, visuales, sonoros o cualquier otra tecnología.

Ahora ya lo sabes, la próxima vez que uses algún medio de comunicación y te indiquen si quieres conocer el Aviso de Privacidad, recuerda, tomar nota para qué usan tus datos y que sean acorde con el servicio que te brindan; las opciones para limitar el uso o divulgación de los mismos y, no olvides anotar el correo donde puedas ejecutar tus derechos ARCO. Ejerzamos el derecho de defensa y protección a la privacidad, ¡Hagamos conciencia!.

Hasta la próxima.

Por Viridiana Aguijosa

Policía Cibernética

Con los avances tecnológicos han llegado nuevos delitos que requieren de investigación y persecución. Para hacerlo efectivo el Procurador General de la República expidió un Acuerdo que fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 05 de septiembre de 2017, mediante el cual se crea la Unidad de Investigaciones Cibernéticas y Operaciones Tecnológicas, misma que ayuda al ministerio público a realizar investigaciones fortalecidas con elementos científicos y cibernéticos con el fin de contar con mayor información criminal que pueda ser incorporada como dato de prueba y con ello sustentar las acusaciones.

La Unidad de Investigaciones Cibernéticas y Operaciones Tecnológicas, conocida como policía cibernética depende de la Agencia de Investigación Criminal y para formar parte, debes reunir los siguientes requisitos:

I. Ser ciudadano mexicano(a), en pleno ejercicio de sus derechos;

II. Tener cuando menos treinta años cumplidos el día de la designación;

III. Contar con título y cédula profesional de licenciatura o grado académico afín;

IV. Contar con experiencia en las materias relacionadas con el objeto de la Unidad   que se crea, y

V. Ser de notoria buena conducta y no haber sido condenado, mediante sentencia irrevocable, como responsable de un delito doloso.

¿Cuáles son las funciones de su competencia?

Dentro de las más relevantes se encuentran las de:

a) Determinar las herramientas cibernéticas y tecnológicas que permitan apoyar la investigación de los delitos;

b) Definir, en colaboración con la Coordinación de Planeación, Desarrollo e Innovación Institucional, los programas de capacitación continua del personal de la Unidad, así como de aquellos servidores públicos que realizan investigaciones a través del uso de medios cibernéticos o tecnológicos en la Institución;

c) Coordinar con el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia y la Dirección General de Tecnologías de Información y Comunicaciones la definición, ejecución y supervisión del sistema de Gestión de Seguridad de la información;

d) Deben participar con la Coordinación General de Servicios Periciales en la adecuada aplicación del proceso de cadena de custodia para preservar la integridad de las evidencias, indicios y pruebas contenidas en dispositivos electrónicos o cibernéticos;

e) Realizar el monitoreo de la red pública de Internet para la identificación de conductas delictivas relacionadas con denuncias e investigaciones cibernéticas de la Institución, en apoyo de las áreas sustantivas;

f) Establecer, en coordinación con la Dirección General de Cooperación Internacional, los mecanismos de colaboración con organismos y autoridades internacionales relacionados con la investigación de delitos cometidos a través de medios cibernéticos y del uso de las tecnologías en los diferentes procesos de investigación;

g) Operar laboratorios de electrónica, informática, telecomunicaciones y aquellos que resulten indispensables para la investigación y persecución del delito;

h) Proporcionar herramientas y servicios tecnológicos para la investigación de delitos que requieran las áreas sustantivas de la Institución;

i)  Colaborar con el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia en materia de intervención de comunicaciones privadas, en términos de la normatividad aplicable;

j)  Generar estadísticas de aquellos delitos en donde se encuentren involucradas las tecnologías de la información.

Si conoces de algún delito cometido a través de medios cibernéticos y del uso de las tecnologías en los diferentes procesos, denúncialo ante el ministerio público correspondiente y ya sabes quién se encargará de la investigación, o bien haz tu denuncia directa acudiendo con “la Policía Cibernética Preventiva”, quien es la encargada de prevenir delitos a través de Internet monitoreando las redes sociales y los sitios webs en general, incluso dan platicas informativas escolares y atienden a usuarios que han sido víctimas de algún crimen cibernético.

La Policía Cibernética Preventiva, puede ser contactada para atender reportes derivados de internet, recibir información o solicitar pláticas informativas, con atención las 24 horas y 365 días del año.

52425100 EXT. 5086

policia.cibernetica@ssp.df.gob.mx


@UCS_GCDMX @UCS_CDMX 
#CiberneticaCDMX

Hasta la próxima¡¡¡

Por Viridiana Aguijosa